Fernández Chuljak
Actualidad y opinión

Hagamos política con respeto

Jorge Luis Fernández Chuljak · 02.07.2023 · 4 min de lectura

Creo necesario hacer una reflexión sobre la diferencia desde mi punto de vista de conceptos que, aunque pareciera que guardaran relación son opuestos. Las posturas políticas y la institucionalidad de un país.

El 2024 muchos países se enfrentan a una renovación de líderes del estado. Personas con sus virtudes y sus defectos, estarán saliendo a través de sus propuestas de gobierno a buscar los votos para llegar al poder.

Es crucial que como ciudadanos nos informemos y entendamos que desde nuestra individualidad debemos tomar una decisión pensando en el bien común.

Lamentablemente por el tipo de política que hemos llevado históricamente, en muchas ocasiones las campañas en vez de centrarse en propuestas y planes van guiadas por un discurso donde lo que salen son los “trapos sucios” e historias personales que no tienen nada que ver con la capacidad de una persona de gobernar.

Las “estrategias” fundamentadas en la destrucción del competidor a través de la ofensa y descalificación, aleja a los aspirantes del verdadero sentido del porqué están allí, y que si lo analizamos en esencia en todos los casos los aspirantes deberían enfocarse en lo mismo: “El bien común de la sociedad”.

Cada aspirante y su equipo de trabajo tiene propuestas diferentes, de atacar los problemas sociales y que en mi opinión en muchas ocasiones entre los aspirantes deberían converger, ya que existen situaciones en los países que son tan prioritarias que todos deberían aspirar a solucionar.

En resumen una vez termina la contienda y con la decisión de todos saldrán vencedores, es fundamental y crítico que todos apoyemos a esos líderes que, nos gusten o no, nos gobernarán, porque fueron elegidos en un proceso democrático. Querer ofender y sobre todo querer desconocer las instituciones que nos gobiernan democráticamente, es querer desconocer nuestra propia historia.

Hace más de 100 años nuestro país se hizo República independiente. Y, hace más de 100 años hemos iniciado procesos democráticos y algunos de facto, pero con liderazgos aceptados por la mayoría, donde se les entrega a personas la investidura de posiciones ¿Qué merecen? No lo sé, pero estamos obligados a respetar.

La investidura de un ciudadano común en presidente de una República merece toda la admiración y sobre todo, todo el respeto de los ciudadanos a los que gobiernan.

Porque siempre en la historia o siempre en el Mundo, habrá gobernantes y gobernados, lo que no significa que todos estemos a niveles diferentes, sin embargo, viviendo en un país aceptamos sus normas, aceptamos supeditarnos a las decisiones de los que nosotros hemos llevado a esas posiciones.

Y es la historia quien los juzgará, porque la vida no es blanco o negro, existen posiciones diferentes para los temas y no siempre estaremos de acuerdo. En un fallo o mala dirección de nuestros líderes, son las instituciones de justicia que nosotros mismos hemos creado, con las normas que todos hemos consensuado, las que deben juzgar y sancionar, el acierto o desacierto, pero no es correcto querer menospreciar, ofender a las personas que nos gobiernan ya que fue por nuestra decisión colectiva que están allí, nos guste o no.

Con esto no trato de justificar a los que están, estuvieron o los que vendrán. Porque en muchos momentos y me atrevería a decir que la mayoría de las veces he estado en desacuerdo, con sus políticas o decisiones; más que por impopulares, muchas en su momento no buscaron lo mejor para la mayoría y el crecimiento de nuestro país.

Sin embargo, soy consciente que todas estas personas han llegado ahí por el apoyo popular, por nuestro voto, ya que somos nosotros los que depositamos la confianza y merece un respeto a la investidura del cargo.

Eso tampoco significa que debemos dejar que vivan o manejen el gobierno a su antojo, al margen de la ley o de los derechos. Porque también es nuestro derecho y obligación alzar la voz de protesta ante lo que no está bien. Pero no es un derecho irrespetar la investidura del cargo.

Con este texto simple y sencillamente quiero hacer un llamado a todos los ciudadanos. A que respetemos nuestras instituciones, a que respetemos nuestra democracia y que respetemos lo que hemos construido como sociedad. Y si algo no nos gusta, alcemos la voz, con respeto, sin afectar a terceros y sobre todo participemos, porque esta gran nación la construimos todos.